Planificación específica para deportistas que compiten en categorías de peso y entrenan con alta exigencia. MMA, boxeo, kickboxing, BJJ, lucha libre y Muay Thai.
Un deportista de combate tiene unas necesidades nutricionales muy específicas: entrena dobles sesiones, compite en categorías de peso, acumula golpes y contacto físico constante, y necesita rendir al máximo en el momento exacto del combate.
Una mala planificación alimentaria puede hacerte quedar fuera de categoría, llegar al combate débil después del pesaje o no recuperar bien entre sesiones. Con la estrategia correcta, la alimentación se convierte en una ventaja competitiva.
David Rojas cuenta con amplia experiencia asesorando a luchadores profesionales y deportistas que compiten en UFC, junto a deportistas amateurs de todas las disciplinas de combate.
Arte marcial mixta: alta demanda aeróbica y anaeróbica, múltiples disciplinas combinadas, dobles sesiones diarias.
Grappling de alta intensidad, categorías de peso estrictas, sesiones largas de alta densidad técnica.
Trabajo de pie, alta demanda de potencia y resistencia, ciclos de preparación de varios meses.
Trabajo completo de pie, uso de todas las extremidades, competiciones frecuentes en algunos circuitos.
Combustible adecuado para dobles sesiones diarias sin vaciar los depósitos antes del segundo entrenamiento.
Estrategia de recuperación para llegar a cada sesión con el músculo reparado y la energía disponible.
Mantenerse cerca del peso de competición durante todo el camp para minimizar el corte final.
Planificación nutricional para las semanas de preparación: aumento de volumen, semanas pico y reducción.
Reparación de las microroturas musculares del contacto físico y el entrenamiento de alta intensidad.
Estrategia específica para la semana del evento: carbohidratos, hidratación, comida pre-combate.
Los deportistas de combate suelen entrenarse dos o más veces al día durante el camp: sesión de grappling por la mañana, striking por la tarde, o sala de pesas combinada con técnica. Este volumen exige una planificación alimentaria muy precisa.
La ventana de recuperación entre sesiones puede ser de apenas 4-6 horas. La comida entre entrenos es crítica para rendir en la segunda sesión.
Los días de doble sesión requieren más carbohidratos. Los días de descanso o sesión ligera, menos. La periodización evita acumular grasa innecesaria.
Alimentos con propiedades antiinflamatorias que ayudan a gestionar el impacto acumulado del contacto físico.
La semana del combate es un momento crítico. Después del pesaje, la recuperación y la comida pre-combate determinan en gran medida el nivel de rendimiento que podrás mostrar.
Si hiciste cut de peso, el protocolo de recuperación post-pesaje es fundamental para llegar al combate rehidratado y con energía. Ver weight cutting →
Última ingesta antes del combate: qué comer, cuándo y en qué cantidad para máximo rendimiento sin malestar digestivo.
Estado óptimo de hidratación para la competición sin exceso de agua que genere pesadez o discomfort.
Planificación desde el inicio del camp hasta el día del combate. Reserva una primera sesión y analizamos tu calendario de competición.